Cómo calmar los cólicos del bebé
- Admin
- 19 jun 2017
- 2 min de lectura
Actualizado: 3 ago

Es completamente normal que los bebés lloren, especialmente durante los primeros meses de vida. Sin embargo, si tu bebé tiene menos de 5 meses y llora durante varias horas al día, varios días a la semana y no encuentras una causa aparente, es posible que esté pasando por un episodio de cólicos.
Los cólicos son bastante frecuentes y pueden presentarse tanto en bebés alimentados con leche materna como con fórmula. Aunque todavía no se conoce una causa exacta, se cree que pueden estar relacionados con la inmadurez del sistema digestivo, la acumulación de gases o la sensibilidad propia de esta etapa.
La buena noticia es que suelen desaparecer de forma gradual a medida que el bebé crece.
¿Cómo puedes ayudar a calmar a tu bebé?
Cada bebé es diferente y lo que funciona para uno puede no funcionar para otro. Estas son algunas estrategias que pueden ayudarte.

Revisa el biberón: Si tu bebé toma biberón, verifica que la tetina tenga el flujo adecuado para su edad. Un flujo demasiado lento puede hacer que succione con más fuerza y trague aire, mientras que uno demasiado rápido puede hacer que se alimente con dificultad.

Aliméntalo en una posición más incorporada: Procura mantener a tu bebé ligeramente erguido durante la toma. Esto puede ayudar a reducir la cantidad de aire que ingiere mientras se alimenta.
No esperes a que tenga demasiada hambre: Cuando un bebé tiene mucha hambre suele comer con ansiedad y puede tragar más aire. Ofrecer el alimento antes de que esté muy inquieto puede ayudar.

Haz pausas para sacar los gases: Durante y después de cada toma, dedica unos minutos a ayudar a tu bebé a eructar. Esto puede aliviar la acumulación de aire en su estómago.
Si estás lactando, observa si algún alimento parece afectarlo: En algunos casos, algunas mamás notan que ciertos alimentos parecen incomodar a su bebé. Si sospechas que existe una relación, habla con el pediatra antes de hacer cambios importantes en tu alimentación.

Crea un ambiente tranquilo: A muchos bebés les ayuda sentirse contenidos y relajados.
Puedes intentar:
Mecerlo suavemente.
Dar un paseo en el coche o en la carriola.
Hablarle con una voz tranquila.
Colocar música relajante o ruido blanco.
Disminuir la intensidad de la luz.
¿Cuándo consultar al pediatra?
Si el llanto es muy intenso, empeora con el paso de los días, tu bebé presenta fiebre, vomita con frecuencia, deja de alimentarse o notas cualquier otro síntoma que te preocupe, consulta con su pediatra para descartar otra causa.
Los cólicos pueden ser una de las etapas más difíciles para los padres, pero recuerda que son temporales. No existe una solución que funcione para todos los bebés, así que es normal probar diferentes estrategias hasta encontrar la que mejor calme a tu pequeño.
Y algo muy importante: también cuida de ti. Si te sientes agotada, pide ayuda a tu pareja o a un familiar de confianza para poder descansar unos minutos. Un cuidador tranquilo también ayuda a transmitir calma al bebé.





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