Consejos para una alimentación saludable en tu bebé
- Baby Love
- 17 oct 2016
- 3 min de lectura
Actualizado: 6 ago
La alimentación durante los primeros años de vida es fundamental para el crecimiento y desarrollo de tu bebé.
Introducir nuevos alimentos de forma adecuada no solo favorece una buena nutrición, sino que también ayuda a crear hábitos saludables desde pequeños.
Estos consejos pueden ayudarte a que esta etapa sea más segura y agradable.
Introduce un alimento nuevo a la vez
Cuando comiences la alimentación complementaria, ofrece un solo alimento nuevo durante varios días antes de introducir otro.
Así será más fácil identificar si tu bebé presenta alguna reacción alérgica, como:
Erupciones o urticaria.
Vómitos.
Diarrea.
Dificultad para respirar (en este caso busca atención médica de inmediato).
No ofrezcas alimentos sólidos en el biberón
Los alimentos sólidos deben ofrecerse con cuchara o en una presentación adecuada para la edad y el desarrollo de tu bebé. No se recomienda agregarlos al biberón, salvo que el pediatra lo indique por alguna condición específica.
Ten paciencia con los nuevos sabores
Es completamente normal que un bebé rechace un alimento la primera vez que lo prueba.
No significa que no le guste. Puedes volver a ofrecerlo días después, sin obligarlo a comer.
Ofrécele agua
Cuando el pediatra indique el inicio de la alimentación complementaria, también puedes comenzar a ofrecer pequeñas cantidades de agua entre las comidas.
Evita el azúcar, la sal y los condimentos
Durante el primer año no es necesario añadir azúcar, sal ni condimentos fuertes a los alimentos del bebé. Permitir que conozca el sabor natural de los alimentos favorece hábitos de alimentación más saludables.
Evita bebidas con cafeína y azucaradas
Los refrescos, el café, el té, las bebidas energéticas y otras bebidas con cafeína no son apropiados para los niños pequeños. También es recomendable evitar las bebidas azucaradas.
No uses la comida para calmar todas las emociones
A veces un bebé llora porque está cansado, necesita atención o simplemente quiere estar en brazos.
Antes de ofrecer comida, verifica si realmente tiene hambre o si necesita otra cosa.
Conserva correctamente los alimentos
Si tu bebé no termina toda la comida del frasco o recipiente, sirve únicamente la porción que va a consumir. Los alimentos sobrantes deben mantenerse refrigerados y consumirse dentro del tiempo recomendado por el fabricante.
Utiliza utensilios adecuados
Alimenta a tu bebé con una cuchara pequeña y apropiada para su edad.
No lo acuestes con el biberón
Dormir con el biberón puede favorecer la aparición de caries y otros problemas dentales.
Evita alimentos con riesgo de atragantamiento
Algunos alimentos no son adecuados para bebés pequeños porque aumentan el riesgo de atragantamiento.
Entre ellos se encuentran:
Palomitas de maíz.
Frutos secos enteros.
Uvas enteras.
Salchichas en rodajas gruesas.
Verduras crudas y duras.
Pasas.
Papitas fritas.
Recuerda cortar los alimentos en tamaños adecuados y supervisar siempre a tu bebé mientras come.
Alimentación después de los dos años
A partir de los dos años, los niños deben seguir una alimentación variada y equilibrada que incluya alimentos de todos los grupos alimenticios.
Una dieta rica en frutas, verduras, cereales, proteínas y productos lácteos favorece un crecimiento saludable y ayuda a prevenir deficiencias nutricionales.
Siempre que sea posible, los nutrientes deben obtenerse a través de una alimentación balanceada y no mediante suplementos vitamínicos, salvo que el pediatra indique lo contrario.
Cada bebé tiene su propio ritmo para aceptar nuevos alimentos. No te preocupes si algunos días come más y otros menos.
Lo más importante es ofrecer alimentos saludables, respetar su apetito y convertir la hora de la comida en un momento tranquilo y agradable para toda la familia.






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